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LO MEJOR DE NEPAL 2016 / 9 PLATOS QUE ME ENAMORARON EN NEPAL

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El año pasado tuve la suerte de volver a Nepal. Quería ver el país y a mis amigos después del terremoto de 2015. En 3 meses viajé mucho y visité zonas que no conocía. Pero al final me embarqué en la creación del libro que muy pronto verá la luz, y, como siempre, lo que más hice fue comer. Probar cosas nuevas, buscar recetas, y escribir sobre ellas.

Nepal no es como Tailandia o Vietnam. Es un país mucho más pobre y atrasado. Y esta realidad se traslada también a su cocina. Es una gastronomía campesina, a menudo preparada “con lo que hay”, y en condiciones higiénicas un poco “descuidadas”… Así que el viaje fue un reto para mí. Comí mucho y de todo, en ciudades, montañas o en poblachos perdidos. Y, por primera vez en 15 años, me puse malo un par de veces. Cosas sin importancia, porque, por suerte, tengo el estomago de una cabra vieja.

En tantos días hubo muchísimas cosas que me encantaron. Esas que me llevan a pensar que, algún día, la cocina nepalí será reconocida más allá de sus fronteras.

Esto es lo mejor que comí en Nepal 2016:

1- Neeuro– Una sorpresa completa; brotes de helecho guisados. Nunca pensé que los humildes helechos que todos pisamos por el campo se pudieran comer. Estando en Phokara vi a varias mujeres recolectando por los linderos las yemas tiernas que crecen enroscándose sobre si mismas. La primera vez que los comí fue en una posada de Chomrong, de vuelta del Campo Base de los Annapurnas. Tienen una textura a medio camino entre los espárragos y las setas, y un gusto rico y especial. Me encantaron.

2- Jhol Momo– Aunque los momos, dumplings rellenos, son de origen tibetano, estos son totalmente nepalíes; empanadillas de carne de búfalo cubiertos por una salsa especiada de tomates, guindillas y sésamo tostado. Los sirven sobretodo en el Valle de Kathmandu, en restaurantes a pie de calle. Algo totalmente diferente en el mundo de los momos. Para comerte 2 docenas… Muy muy muy ricos.

3- Sekuwa (regada con mucho racksi…)- Pinchos de carne de búfalo o cabra. Se marinan largas horas en ajo, jengibre, chile en polvo y especias y luego se asan en una parrilla. Normalmente los restaurantes que los sirven tienen la barbacoa en la calle atrayendo clientes con una humareda espectacular. Es comida para compartir entre amigos, mientras se toman cervezas, vodka malo o vino de mijo. Los pinchos se sirven en un plato, con cebolla, chiles verdes y salsa picante. ¡Que cosa más buena…!

4- Bhaji Puri– El desayuno preferido de mis días nepalíes (junto al cafecito y el croissant a la plancha de la cafetería frente a mi hotel en Phokara… Si soy un pijo, y que…). Los “puris” son un tipo de pan frito, hinchado y grasiento que esta para ponerle un piso. Si además lo acompañas con un cuenco de “Bhaji”, un curry de patatas picantes y guisantes, te dan ganas de empadronarte en Nepal. Vas rompiendo trozos de pan y los mojas en la salsita especiada, cogiendo verduras, y dando sorbos a un té negro bien fuerte. Se me ocurren solo dos maneras mejores de empezar un día…

5- Tongba– Y en su nombre a todas las maravillosas bebidas espirituosas del Nepal. “Tongba” es el nombre de un licor preparado con mijo fermentado, típico de los pueblos de las montañas. Se coloca una buena cantidad de los granos en un vaso de madera y se añade agua caliente. Se deja unos minutos y se bebe con una pajita. Tiene unos 5º y, según se acaba, se va rellenando con más agua, aunque cada vez tiene menos alcohol. Es rico, ácido, como una sidra, y te da un pedo alegre y tranquilo. Me tomaría una ahora mismo… O dos.

6- Choyla (y también el jibro…)- Vuelvo a constatar que la cocina newar me encanta. Y, según en que sitios, también me da un asco importante. Pero amo la “choyla”… Que puede haber mejor que unos trozos de búfalo a la parrilla bien sazonados con guindillas, especias y aceite de mostaza. Y si lo acompañas de un trago de “ayeela”, un licor newari de 40º, te puede dar algo… También está muy buena cuando la preparan con pato ahumado. Y otra casquería que me gusta mucho es el “jibro”, lengua de cabra frita. Tierna, crujiente, gomosa. Ñam…

7- Cocina Thakali– Los thakali son una etnia de la zona del Alto Mustang, y son la gente que mejor cocina de todo Nepal. Durante generaciones fueron hosteleros que regentaron pequeños restaurantes por las rutas de comercio del país. Su comida es diferente; más rica, más limpia y mejor preparada que la norma, mezclando ingredientes de las altas montañas y de los valles cálidos. Especias, pimienta de Szechuan, guindillas, hierbas del Himalaya…

8- La cocina Limbu– Un descubrimiento del que no había oído ni hablar. Los Limbu son una etnia que vive en las zonas de media montaña del este del país. Su cocina es nepalí, pero está muy influenciada por la tibetana, china y birmana. Son los “comedores de cerdo” de Nepal. Aman a los cochinos. En un restaurante muy majo que encontré en Katmandú me puse gordo comiendo sus platos. La morcilla de arroz estaba rica, pero más insípida que la nuestra, los momos de cerdo muy buenos, la carne ahumada sabrosa. Pero mi preferido fue sin duda el guisito de pies de cerdo, bañados por una salsa roja y cremosa de guindillas y tomate. Delicia.

9- Useni ko alu– Cierro esta lista con el más humilde de los alimentos; patatas cocidas. Durante unos días que pasé caminando por la zona de Gotsaikunda fueron mi único alimento. Eran lugares muy remotos, afectados por el terremoto y donde la comida era escasa. Cada día solo teníamos para comer un puñado de patatas hervidas con piel, acompañadas de una mezcla gruesa de guindillas, sal del Himalaya y cominos. Pasé más hambre que Carracuca, pero me supieron a gloria…

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